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Cultura de seguridad y salud laboral: ¿mito o realidad?

Decálogo de consejos para las personas que están teletrabajando desde sus domicilios y que, previsiblemente, mantendrán esta situación durante los próximos meses.

En los últimos años, quizá en la última década, es cada vez más patente el deseo de crear una cultura de seguridad y salud laboral (CSSL) para conseguir entornos de trabajo libres de accidentes pero, ¿sabemos realmente lo qué significa?

Lo primero que deberíamos hacer es fijarnos en el significado de las diferentes partes que conforman el concepto en cuestión:

–          Cultura: la palabra cultura, es un término con muchos significados interrelacionados entre si desde su origen en la antigüedad.

Hoy nos quedaremos con que define la cultura como el conjunto de modos de vida y costumbres, conocimientos y grado de desarrollo artístico, científico, industrial, en una época, grupo social, etc.

–          Seguridad laboral: conjunto de técnicas y procedimientos que tienen por objetivo, y en dicho orden de prioridad, eliminar o minimizar los riesgos que puedan materializarse en accidentes durante el desempeño del trabajo.

–          Salud: dentro de las múltiples definiciones que existen para este término, la Organización Mundial de la Salud (OMS) establece que “la salud es un estado de bienestar físico, mental y social completo y no meramente la ausencia de daño y enfermedad”. Y algo que no debemos olvidar es la relación entre salud y trabajo.

Y ahora, ¿cómo deberíamos definir la CSSL?

Pues si reflexionamos desde un punto de vista preventivo sobre los significados y definiciones que acabamos de ver, la respuesta debería ser el conjunto de modos de vida, costumbres, conocimiento y desarrollo industrial cuyo objetivo es eliminar (y si no fuera posible minimizar) los riesgos durante el desempeño del trabajo para asegurar el bienestar físico, mental y social completo y no meramente la ausencia de daño y enfermedad.

Es por esto que la CSLL refleja el compromiso de todo el personal de la compañía en todos los niveles de la organización.

Por tanto, la siguiente pregunta que nos deberíamos hacer es: ¿la CSLL es la herramienta con la que conseguiremos nuestro objetivo de cero accidentes? Rotundamente no.

Pero no nos llevemos las manos a la cabeza, pues como hemos dicho antes la cultura es un conjunto de modos, costumbres, conocimiento y desarrollo; por tanto, el adecuado desarrollo, implantación y revisión de los mismos si que nos llevarán a nuestro objetivo de cero accidentes, al tiempo que vamos creando y desarrollando la cultura que queremos para nuestra organización y nuestros trabajadores.

Por tanto, la CSLL es un elemento esencial en los lugares de trabajo seguros y eficientes, pero no está exento de sus correspondientes mitos que habitualmente surgen porque no se cuestionan y simplemente se aceptan como verdades universales (¿cuántas veces hemos oído la frase “siempre se ha hecho así”?).

Mitos

A continuación, hablaremos de algunos de estos mitos que no de todos:

–          Cumplimiento legal es lo mismo que prevención.

El cumplimiento de los requisitos legales en materia de seguridad y salud laboral (SSL) es una obligación básica y fundamental. De todas formas, el simple cumplimiento con la legislación vigente (y las políticas corporativas) no implica que hayas eliminado los riesgos de SSL y estés protegido frente a los incidentes y accidentes. Esto hace de la evaluación de los riesgos, los procedimientos y las operaciones de trabajo algo vivo que deben ser revisados continuamente para su mejora continua.

–          “Riesgo bajo” es sinónimo de “no riesgo”.

En las organizaciones con pocos incidentes o un gran distanciamiento en el tiempo entre los diferentes eventos se tiende a asumir que es una tendencia que continuará indefinidamente, pero no se debe olvidar que cada lugar de trabajo tiene sus riesgos inherentes que pueden materializarse en cualquier momento, por lo que no se debe bajar la guardia nunca.

–          Los trabajadores con más experiencia no necesitan más formación.

Es cierto que los trabajadores más experimentados son los más leales y hábiles trabajadores y forman parte del valor añadido de la organización. Pero las condiciones de trabajo y los requisitos legales han cambiado desde que se incorporaron a la organización y como resultado su conocimiento y comprensión de los requisitos de seguridad y salud laboral podrán haberse quedado desactualizados o incluso ser inexistentes para las necesidades actuales.

–          La seguridad y salud laboral requieren mucho tiempo y dinero.

Es obvio que las inversiones en una fuerza de trabajo segura y con capacidad para comunicar sus preocupaciones en materia de seguridad y salud laboral requieren tiempo, dinero y recursos.

Pero, si no se hace de la seguridad y salud laboral una prioridad, y se invierte en la medida adecuada el coste puede ser mucho mayor, sirvan como ejemplos de este sobrecoste: las sanciones por incumplimientos legales, las bajas de trabajadores, las indemnizaciones a los trabajadores y daños a la imagen y reputación de la compañía.

Por lo tanto, y aunque la cultura de seguridad y salud laboral no es una herramienta, terminará siendo parte de nuestro ADN; pero, al igual que las mutaciones del ADN beneficiosas para la adaptación del ser humano al medio cambiante en el que vive no ocurren de la noche a la mañana, la cultura no se crea con un chasquido de dedos y es un trabajo que lleva tiempo y dedicación de los medios humanos y materiales de toda la organización.

Pero seguramente usted estará pensando “antes el autor ha hablado de costumbres y conocimiento, pero las costumbres y conocimientos no se quedan en mi lugar de trabajo cuando ficho para volver a mi casa tras terminar mi jornada, entonces… ¿Qué ocurre con la cultura de seguridad y salud laboral? ¿Se acaba cuando volvemos a casa?”.

No, no se acaba, al contrario, nos acompaña y se viene con nosotros. Y cuando eso ocurre es el momento en el que realmente podemos saber que estamos creando la cultura que deseamos, cuando nuestros trabajadores tienen presente su seguridad y salud en las actividades de su día a día, ya sea en su ámbito personal o profesional. Entonces, en ese momento, estamos en el camino para realizar nuestro objetivo de crear cultura.

Futuro a largo plazo

En un futuro, seguramente a largo plazo, la cultura de seguridad y salud laboral formará parte de ese concepto más amplio que son esos conocimientos, hábitos y costumbres que todos tenemos y que denominamos “cultura general”, pero hasta que llegue ese momento es parte de nuestro trabajo, del de todos los miembros de las organizaciones, seguir desarrollando una forma de trabajo cada vez más seguro y encaminado a mejorar nuestro bienestar completo.

Y aunque esta semilla de la cultura de seguridad y salud laboral se ha originado en las empresas, no es el único medio para poder hacerlo crecer y llegar a todas las personas, sino que poco a poco y cada día más, también está más presente en las familias, escuelas, institutos, medios de comunicación, internet, etc. haciéndose poco a poco viral y más presente en nuestra vida.

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